Yo siempre he creído que los buenos momentos superan los
malos, que las sonrisas que me saca son más del triple de lagrimas que he
arrojado por él y que de verdad lo nuestro aunque diferente, es especial.
Pero
hoy, 10/11/12, el día que tendría que ser perfecto, uno de mis mejores días con
él, se está convirtiendo en uno de los peores días de mi vida.
Cuatro meses se podría decir que es poco tiempo pero en realidad
hay mucho más, hay un año y medio en el que he tratado de ser perfecta para él y
en el que siento que por su parte sólo he recibido un poco de todo lo que me
podría haber dado.
Y la verdad, es que espero
que me sorprenda de alguna manera aunque sea la más mínima tontería pero no
estoy segura de que lo vaya a hacer y me daré de morros contra la pared pero si
me sirve para tomar el control y reaccionar por fin, será suficiente.
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