Queda claro, nunca más, mi debilidad se ha esfumado, ya no queda nada ni siquiera una sonrisa al acordarme de él. Siempre vuelve en el momento más oportuno pero si lo vuelve a hacer ya no me encontrará.
No es que haya llegado la hora de pasar página es que es el momento de cambiar de libro.
Ya veremos lo que tiene preparado el futuro para mi.
No voy a sentirme mal, si algo no me sale bien
He aprendido a derrapar y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va como el humo de ese tren,
como un beso en un portal, antes de que cuente 10.
Y no volveré a sentirme extraño aunque no me llegue a conocer
y no volveré a quererte tanto y no volveré a dejarte de querer.