Y ahora parece que todo va bien, dicen que la espera merece
la pena y en este caso parece ser verdad. Todo vuelve a ser como al principio,
como la primera vez. Me cuida, me quiere, me enamora día a día…Sí, ahora estoy
bien, estoy subiendo a la cima de la montaña rusa de la felicidad pero tengo
miedo porque luego tocará bajar de nuevo.
Además él, él es tan sumamente
extraño, sé que me quiere, lo noto, pero verdaderamente no sé de qué forma lo
hace, quiero decir no sé si soy para él cómo su hermana pequeña, su niña
bonita, su mejor amiga a esa a la que dar un pedazo de abrazo si ve triste o si
soy la que realmente quiero ser, mucho más que eso, la persona con quien
compartir parte de si mismo.
La verdad es que no debería de pensar tanto que las
cosas pasen como tengan que pasar y si bajo de la montaña ya volveré a subir.