ELLAS

ELLAS
LO MEJOR QUE TENGO

martes, 28 de agosto de 2012

Cuando los silencios se transforman, eso sí que duele.


Pasar del mejor silencio, el más puro, más intenso, ese que existe porque no hay nada que decirse porque estás absolutamente a gusto y lo único que podrías añadir es un te quiero a que haya tantas cosas que decirse, que gritarse, pero tan pocas ganas de hablar y tan poca fuerza para hacerlo.

Pasar de la cima de la montaña a estar por debajo del nivel del mar, así es la vida, así es la felicidad. Siempre que llegas a lo más alto un motivo u otro te hace bajar tan repentinamente que no notas la caída, solo te das cuenta del desnivel.

Luego vienen las reacciones adversas, el reir por no llorar y el sentimiento más profundo:  no sentir, no saber si estás bien o mal, no saber nada…